jueves, 22 de mayo de 2014

Teatrillo de la amargura.

Ayer escuché una lastimera pelea entre vecinos. Todo había sido culpa de un perro que casi muerde a un niño. Me dio flojera salir a ver, además de que pensé que con lo acolaradas que estaban las mujeres que discutían, no faltaba que me incluyeran en su chusquería. Hoy he visto las noticias acerca de mi ciudad. En un lugar hubo una reyerta entre habitantes y policías. No voy a dar más detalles del suceso en cuestión, porque quien se mantenga medianamente informado ya los conocerá (además de que ese tipo de noticias atraen hippies). Y pues, no sé, hoy me siento seria, quizá un tanto asqueada. Va la verborrea...

En este mundo, no hace falta hacerse responsable de lo que se dice en un medio masivo... o en cualquier lugar. Aunque lo digamos correctamente, la estupidez de la gente hace el trabajo de distorsionarlo.

Definitivamente hay mucha gente mierdosa en las grandes ciudades. Pero es peor un pueblerino que cree que el mundo debe ser un rancho enorme donde todos deben creer en las mismas patrañas y llevar las mismas costumbres rancias.

Hoy en día, creo más en la policía y el Ejército que en el pueblo. Al menos siempre saben de qué lado están y a quién le están pateando el culo.

No sé si sea el término correcto, pero estoy de acuerdo en que los animales tienen distintos tipos de personalidad. Así como nadie dice nada por odiar de muerte a otro fulano, nadie me debería decir nada por querer cagar a palos al perro de al lado que se la pasa haciendo escándalo porque pasa la mosca o porque no pasa.

Creo que lo que me dijo mi hermano era cierto: el doctorado es un permiso para decir todas las estupideces que quieras.

Me dirán que no soy quién para mandar a molestar a otra persona, pero cuando te comportas como un estúpido, nadie te soporta por lo plasta que eres y encima crees que no tienes ningún problema... estás convocando a todas las fuerzas del universo para que te jodan.

Me imagino que hay quienes se sienten nacidos para dar un buen ejemplo y hacer escarmentar a esos mentecatos que se la pasan escribiendo burradas en Internet. Cielos, habiendo tantos terroristas por capturar, narcomenudistas por atrapar y gobernantes estúpidos a los que tumbar... yo creo que no están haciendo muy bien su trabajo.

Un día quise ser presidenta. En vez de gastar en despensas, instauraría el paredón de fusilamiento municipal.

Quejas, quejas y más quejas hacia películas que destruyeron la reputación de las criaturas de la noche y los convirtieron en comida de niñas ñoñas y pubertos de sexualidad ambigua... cuando ya eran lo suficientemente maricas (gulp).

Hasta el día de hoy, protesto por la pésima educación filosófica de mi ex escuela. Su principal crimen, la apología de Nietzsche. ¿En serio no cachan que lo que dijo ya lo sabía todo el mundo?

Lo cierto es que se sigue haciendo eso de cubrir la cuota racial en la TV y el cine: si es de EU, debe haber un negro, un latino y un oriental que inventa cosas. Si es de Gran Bretaña, puedes omitir al latino y al oriental, pero debes tener por lo menos dos hindúes en rollo reivindicativo.

La verdad es que ningún tipo de música es en esencia malicioso. Recuerden que la gente es la que hace la música. La gente tiene la culpa, a ellos hay que odiar.

No concibo que enviar unos cuantos bidones de gasolina a las prisiones resulte más caro que una estrategia de seguridad pública.

Ni la pena de muerte. Si hay gente que mata y no gana ni el salario mínimo...

Ser activista es un orgullo (dicen). Es gente que sólo busca mejorar el mundo para las generaciones venideras. El problema es que después dejan de ser normales: todas son apologías, todo es discriminación. Deberían darles seguro médico como a los veteranos.

Si uno se mete a una universidad pública, escuchas historias de miedo acerca de las escuelas particulares, donde convierten a los chicos en los próximos explotadores del país. Yo me curé de espanto, en las públicas tenemos nuestros propios sistemas estupidizantes. Y no digan que no funcionan.

¿Para qué tener un discurso tan florido, si para decir pendejadas no hace falta tanto esfuerzo? Y para verte listo sólo tienes que aprender a decir muchas pendejadas.

Y bueno, creo que ya saqué todo. Igual y luego tenga que escupir un poquito más, pero por ahora es todo lo que tenía. ¡Ah, se me olvidaba! Por favor no tomen esto tan en serio... como dije al principio, la estupidez hará el trabajo.

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